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¿Es el tamaño un problema para Google?
Imagínese recibir un mensaje de texto en su iPhone que, en lugar de utilizar el interface de Apple, tan familiar e intuitivo, emplee un interface alternativo diseñado por Google. Este escenario es lo que supuestamente Apple quiso evitar a toda costa cuando se opuso a la distribución de Google Voice -una aplicación que gestiona de manera integrada la telefonía y los mensajes de voz- a través de su App Store online.
En respuesta a las cuestiones planteadas por la Federal Communications Commision (FCC) relacionadas con dicho rechazo, Apple declaraba el 21 de agosto que Google Voice no fue aprobado porque cuando se revisó, parece ser que alteró la experiencia única de los usuarios de iPhone, ya que sustituía la funcionalidad de la telefonía móvil del iPhone y el interface de Apple por su propio interface para llamadas telefónicas, mensajes de texto y mensajes de voz. La carta de Google a la FCC afirmaba que Google Voice era una aplicación mejorada de la mensajería de datos y voz que no ofrece la trayectoria subyacente de las comunicaciones.
Según diversos profesores de Wharton y expertos en el sector, la escaramuza con Apple es simplemente una de las muchas batallas que Google tendrá que librar. Con su posición dominante en las búsquedas por Internet, la introducción de su software libre de productividad y su plataforma móvil Android para teléfonos inteligentes, y sus planes para desarrollar su propio sistema operativo, la empresa con sede en Mountain View, California, está empezando a parecerse cada vez más a la Microsoft de mediados de los 90: una empresa con grandes ambiciones y una lista creciente de competidores.
Existen muchos paralelismos entre Google y la Microsoft adolescente de hace años, dice Andrea Matwyshyn, profesora de Derecho y Ética Empresarial en Wharton. El riesgo que corre Google es no aprender de los errores de Microsoft.
Dichos errores incluyen un ataque directo a Netscape al vincular Windows con el navegador Internet Explorer, algo que provocó una sonada demanda judicial ante el Departamento de Justicia de Estados Unidos en 1998. Gracias a un acuerdo antimonopolio de 2002, Microsoft acordó compartir con terceros sus interfaces de programación de aplicaciones especificaciones que gobiernan el modo en que los programadores pueden interactuar con el software-, y supervisar sus prácticas empresariales.
Aún queda por ver si Google acaba teniendo los mismos problemas antimonopolio en los que se vio envuelta Microsoft. Eric Clemons, profesor de Gestión de las Operaciones y la Información de Wharton, cree que hay varias similitudes entre Google y la Microsoft que tuvo que enfrentarse a los reguladores. El tema es que Google prácticamente no tiene competidor alguno, dice Clemons. Google podría acabar con cualquier cosa que se propusiese.
Por ejemplo, Google está ofreciendo su sistema móvil operativo Android como software libre de fuente abierta y gratuito. Su sistema operativo Chrome, que en un principio será empleado por los miniportátiles, también será gratuito. Y el software de productividad de Google también es gratuito gracias a la publicidad que contiene. Cero es un muy buen precio, un precio muy difícil de mejorar, señala Clemons.
Más allá del escritorio
La incursión de Google en el software de productividad ha provocado un duelo de titanes de altos vuelos entre el famoso buscador y Microsoft. Recientemente, en respuesta al dominio de las búsquedas en Internet de Google Microsoft firmaba un acuerdo con Yahoo y lanzaba, arropado por una gran campaña publicitaria, un nuevo motor de búsqueda llamado Bing.
La competencia con Apple apenas ha empezado a sentirse, pero resulta evidente que Google supone una amenaza creciente también para dicha empresa. El consejero delegado de Google Eric Schmidt formó parte del consejo de administración de Apple, pero dimitió cuando se intensificó la competencia de Google con el fabricante del iPhone. El sistema operativo Android de Google está siendo empleado por teléfonos móviles de Motorola y HTC, un fabricante con sede en Taiwan. Su sistema operativo Chrome entrará en competencia directa con Mac OS de Apple. En unas declaraciones del pasado 3 de agosto, el consejero delegado de Apple, Steve Jobs, afirmaba que Schmidt era un excelente miembro del consejo, pero que debía dimitir porque Google cada vez tenía más presencia en el negocio principal de Apple, primero con Android y ahora con Chrome OS.
Efectivamente, las relaciones entre Google y Apple son cada vez más complejas. Por ejemplo, Google se emplea en los mapas del iPhone de Apple. No obstante, en julio Apple solicitó que la aplicación Latitude de Google, que permite a los consumidores informar sobre su paradero utilizando para ello tecnología GPS en el iPhone, fuese una herramienta basada en un navegador en lugar de una aplicación integrada. ¿Por qué? Según el blog oficial de Google Mobile, a Apple le preocupaba que Latitude fuese confundido con las propias herramientas de mapas del iPhone.
David Hsu, profesor de Gestión de Wharton, dice que Google debe centrarse en el mercado móvil para mantener su presencia en el mercado de las búsquedas. No es un mercado que vayan a ignorar.
Es mucho lo que está en juego. La firma de investigación comScore estima que más de 63 millones de personas accedieron online a noticias e información a través de sus aparatos móviles al menos una vez en enero de 2009, un incremento del 71% en relación con enero del año anterior. Durante ese mismo periodo, el número de consumidores que utilizaron sus móviles diariamente para acceder a contenidos online se duplicó hasta superar los 22 millones. En un informe comScore concluía que los consumidores se están volviendo más dependientes de sus aparatos móviles a la hora de acceder a información actual o útil.
"[Apple y Google] están compitiendo de veras, dice Kendall Whitehouse, director de nuevos medios en Wharton. Todo el mundo presiente cambios radicales en las plataformas móviles. Whitehouse añadía que, en su opinión, Android no podría acabar completamente con el iPhone de Apple, que según la firma de investigación Gartner, en el segundo trimestre del año poseía el 13% del mercado de teléfonos inteligentes. No obstante, Whitehouse señala que efectivamente Google podría robar cuota de mercado a Apple en el mercado móvil.
El motivo por el que el frente de la batalla se ha trasladado al mercado móvil es que la mayoría de las empresas lo consideran el futuro de la publicidad, de las redes sociales persona a persona e incluso del consumo, dice Eric Bradlow, profesor de Marketing de Wharton. En opinión de muchas personas, lo más importante es tener acceso a los consumidores frecuentemente y en contextos en los que son receptivos a la publicidad y, por tanto, más propensos al consumo. El acceso móvil constituye una de esas ocasiones.
Al final, lo que importa es la publicidad
Google cada vez compite más con gigantes tecnológicos establecidos como Apple y Microsoft. Pero expertos de Wharton señalan que, al final, el principal modelo de negocio del buscador depende totalmente de la publicidad. Según comScore, a finales de julio Google controlaba el 67,5% del mercado mundial de las búsquedas. Google está muy centrada en asegurarse la presencia en todos los mercados, dice Hsu. Claramente el mercado móvil es campo de batalla de todos los grandes jugadores, pero Google se aproxima a él de un modo diferente. No está interesada en fabricar hardware; quiere la información y la publicidad. Google se enfrentará a toda aquella empresa que pueda interrumpir su modelo de búsqueda basado en la publicidad.
Whitehouse está de acuerdo. Es verdad que el alcance de las empresas con las que Google compite cada vez es más amplio, dice. Pero también resulta interesante que muchas de estas batallas tienen un fundamento filosófico. Google cree que la mayoría de la información debería pasarse a la Red. Cuantas más cosas pasen en la Red, más beneficios para Google. Recuérdese que la misión de Google es organizar la información del mundo. Para que esto sea posible, todo tiene que ser online.
A este respecto, las incursiones de Google en nuevos mercados se basan en conseguir que más consumidores utilicen sus herramientas de búsqueda, aprender más sobre sus preferencias, transferir información (como contactos de teléfonos móviles) a sus servidores y, en última instancia, enviar publicidad personalizada. Google está interesada en maximizar tanto su alcance como su número de usuarios. Al final todo revierte en la publicidad, señala el analista de Forrester Charlie Golvin, que espera que Apple y Google alternen periodos en los que compitan y de cooperación. Google quiere que sus servicios estén en todos los teléfonos.
En muchos sentidos, la introducción de Google en el mercado móvil apenas ha empezado. A lo largo del próximo año, el Android de Google empezará a verse en diversos aparatos. Hasta el momento, el teléfono G1 de T-Mobile ha sido la antorcha portadora de Android, con más de un millón de unidades vendidas en Estados Unidos. Recientemente, T-Mobile lanzada la segunda encarnación del producto bandera de Android, el MyTouch 3G. Mientras, Motorola tiene pensado utilizar Android en muchos de sus aparatos insignia y promover cambios.
Para la temporada de vacaciones también tendremos dos aparatos Android en las tiendas. Hemos firmado acuerdos y nos asociaremos con dos grandes operadoras de Norteamércia y varias operadoras fuera de Estados Unidos. Asimismo, tenemos planes para otros cuantos aparatos basados en Android para el primer trimestre de 2010, decía el co-consejero delegado de Motorola, Sanjay Jha, durante la conferencia del 30 de julio para anunciar los resultados de la empresa del segundo trimestre.
Esa presencia en el mercado móvil, basada en la posición dominante de Google en la publicidad, es lo que Clemons considera un peligroso territorio antimonopolio. El hecho es que Google realmente no tiene ningún competidor, ya que no necesita ganar dinero en nuevos mercados. Apple tiene a Google como competidor, pero Google no se siente amenazada por Apple porque no tiene búsquedas. Todo está basado en las búsquedas.
Google está utilizando su lucrativo negocio de las búsquedas con ingresos netos de 2.900 millones de dólares en la primera mitad del año-, para posicionarse en el futuro, dice Clemons señalando que la empresa está buscando nuevos mercados para diversificar su base de ingresos, así como otros negocios que contribuyan a su posición dominante en el ámbito de la información. Google está creando tres o cuatro applets. Clemons señala que el gigante de las búsquedas podría comprar el mercado con las transacciones diarias de unos cuantos días. Google será el punto de distribución de todo.
Según Clemons, el dominio de Google en las búsquedas puede ser aprovechado para bloquear a potenciales competidores. Cualquier empresa que tenga un producto con un precio alto y fijo puede sentirse amenazada por Google. No se trata únicamente de la publicidad de Google; se trata del control de la distribución electrónica. Al final, Google podría cobrar lo que quisiera si se convirtiese en el único punto de distribución de varios tipos de información, señala Clemons.
Ese es el argumento que Microsoft y Yahoo utilizarán para conseguir la aprobación de su asociación tecnológica por 10 años. Cuando Microsoft anunciaba en julio sus planes, el consejero delegado Steve Ballmer declaraba: Sospechamos que nos enfrentaremos a cierta oposición por parte de nuestro competidor [Google]" porque éste es uno de estos casos en los que, al unirnos a Yahoo, conseguimos una competencia más efectiva frente al líder del mercado.
La ambición de Google: ¿Buena para el consumidor?
Matwyshyn sugiere que, cuando empresas como Google y Apple luchan por posicionarse en el mercado, los consumidores pueden salir beneficiados. Mientras estas dos empresas compitan los consumidores podrían beneficiarse, ya que habrá más opciones y mejores productos. Podría ser una cosa positiva que estas dos empresas del espacio tecnológico estén luchando. Hsu está de acuerdo, pero existe cierta paradoja. Google recopila mucha información y no es difícil prever que en un futuro Google deduzca a partir de los correos electrónicos, mensajes de texto y búsquedas que alguien está buscando un restaurante tailandés al sur de Market Street en San Francisco. En ese momento Google podría ofrecer un cupón descuento del 10% para determinado restaurante. Google podría ofrecerte algo así, dice Hsu.
Según Golvin, de Forrester, este futuro móvil puede proporcionar a Google una conexión más intima con el consumidor. Cosas de ese tipo son muy valiosas para alguien móvil. Y aunque la relevancia de los anuncios móviles a tiempo real podría considerarse como señal de que la empresa tiene mucho más poder, expertos como Clemons y Matwyshyn señalan que, hasta el momento, la comodidad que Google ofrece compensa con creces cualquier preocupación por temas de privacidad. Asimismo, Google ha dejado claro que los consumidores deben decidirse a utilizar aplicaciones como Google Latitude, que puede seguir los movimientos de una persona a través de su teléfono.
El reto de Google es encontrar un equilibrio entre la recogida de datos y los temas de privacidad. Todas las empresas tienen que atravesar la delgada línea entre el seguimiento y recogida de los datos -lo cual conceptualmente les permite ofrecer servicios más personalizados-, y los temas de privacidad asociados, dice Bradlow. Desde el punto de vista del consumidor, dos son las principales posturas. Por un lado, hay muchos clientes a los que no les preocupan los temas de privacidad y estarían encantados con servicios mejorados que consiguen sin coste explícito para ellos. No obstante, también existe otro segmento de consumidores que quieren mantener bajo llave su privacidad.
Matwyshyn dice que muchos consumidores adoptarán los servicios mejorados a cambio de información. ¿Por qué? Los niños tienen sus juguetes y los adultos tienen sus teléfonos inteligentes. En otras palabras, los consumidores permitirán que Google entre en sus vidas a través de sus ordenadores, miniportátiles o teléfonos móviles-, siempre y cuando les proporcione la información que necesitan cuando la necesitan.
Clemons recuerda que, gracias a su popularidad, Google tal vez nunca se enfrente a un contragolpe de los reguladores o de los consumidores. Google es la propiedad web más valorada, con 158,8 millones de visitantes en julio, según datos de comScore. Todo el mundo adora a Google. Son brillantes. Han creado algo a lo que el cliente es adicto. Algunos de mis estudiantes han confesado que no habrían acabado el instituto de no ser por Google. Yo les corrijo. Deberían decir de no ser por las búsquedas. Y ahora Google ha creado la ilusión de que Google ofrece cosas de forma gratuita. Pero en realidad nada es gratis.
Fuente: Universia Knowledge@Wharton
