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Las empresas indias esquivan el obstáculo de la corrupción
En algunos sentidos la India parece estar haciendo todo mal: las regulaciones no ofrecen una gran protección a los inversores, los bancos no conceden muchos préstamos a negocios de tamaño mediano y pequeño, y el sistema legal del país está corrupto de arriba a abajo. No obstante, en lo que respecta al crecimiento económico la India parece estar dando todos los pasos correctos.
¿Cómo puede ser esto? ¿Cómo puede un país tan anárquico donde en los negocios está plenamente instalado el "si me rascas la espalda, yo te rascaré la tuya"-, tener una economía que ha crecido a una tasa media anual del 8% en los últimos años? Académicos de Wharton y otros tres colegas de diversas universidades afirman en un nuevo estudio que los propietarios de pequeñas y medianas empresas han encontrado fuera del sistema otros modos de financiar el crecimiento de sus empresas y resolver sus disputas legales. En este sentido, la India no es tan diferente a China, otro país de rápido crecimiento cuyos modelos empresarial y legal son frecuentemente bizantinos y lejos de ser transparentes.
Efectivamente, el estudio "Financing Firms in India" ("Financiando empresas en la India") cuestiona la creencia popular entre académicos y expertos en políticas públicas de que la corrupción automáticamente impide el avance económico de los países en desarrollo, explica el profesor de Finanzas de Wharton Franklin Allen, uno de los autores del estudio.
"La literatura académica dice que, para poder crecer, los países en desarrollo necesitan un buen sistema legal y un gobierno honesto", sostiene Allen. "Sin embargo, en nuestro estudio encontramos que un bajo nivel de corrupción no constituye un impedimento significativo para crecer, ya que los negocios pueden obtener financiación y resolver diferencias legales fuera del sistema legal de un modo bastante efectivo".
"Las pymes de la India han descubierto el modo de esquivar las limitaciones de los sistemas financiero y legal del país", dice otro de los coautores, el profesor Sankar De, director ejecutivo del Center for Analytical Finance de la escuela de negocios de Hyderabad, India. "Dependen de mecanismos informales para resolver sus diputas. Se piden y conceden préstamos entre ellas. En muchos sentidos esquivan los mercados financieros y los tribunales formales".
Además, el estudio se publica en un momento en que estos temas están en posiciones muy destacadas en la agenda de los responsables de la política económica y gestores de instituciones no gubernamentales que trabajan con economías en desarrollo. En la reunión del Foro de Mercado Emergentes -un grupo que se considera a sí mismo como "el Davos de los países en desarrollo"- celebrada en Jakarta en septiembre se discutió sobre el efecto de la corrupción sobre estas economías. Un artículo publicado en el Financial Times de Londres sobre el Foro lo explicaba del siguiente modo: "El desarrollo de las economías de mercados emergentes sigue constreñido por la corrupción y el mal gobierno en lugar de por su creciente influencia en la economía global y la creciente inversión directa extranjera en otros países. Éste fue el mensaje más impactante que se extrajo durante la reunión de directores presentes y pasados de diversos bancos centrales, expertos en desarrollo, ministros de finanzas, inversores y presidentes de países como Brasil, la India y Tanzania".
Casualmente el Foro se celebró después de algunos acontecimientos donde de nuevo la corrupción fue el centro del debate. Durante una reunión del Banco Mundial en Singapur, el presiden Paul Wolfowitz fue duramente criticado por los participantes por haber lanzado una campaña contra la corrupción en países que reciben préstamos de la agencia.
Además de los profesores Allen y De ya citados, el estudio fue realizado por Rajes Chakrabarti del Georgia Institute of Technology, Jun Qian de Boston College y Meijun Qian de la Universidad Nacional de Singapur. Estos investigadores analizaron el entorno empresarial y legal de la India, sus canales de financiación y mecanismos de gobernabilidad, y los compararon con los de otros países.
Fuerte protección, pero sólo sobre el papel
Aunque la India tiene un gobierno democrático y sus orígenes basados en el derecho consuetudinario inglés le proporcionan sobre el papel una fuerte protección legal, la corrupción dentro del gobierno y del sistema legal está tan extendida que, en la práctica, aquellos que invierten en la economía india cuentan con muy poca protección.
Las raíces de la corrupción en la India se remontan a mediados del siglo XX. Cuando se independizó de Gran Bretaña en 1947, la India heredó una de las economías más pobres del mundo, pero también uno de los mejores mercados financieros formales del mundo en desarrollo. Contaba con cuatro mercados de valores funcionando con normas muy definidas sobre las empresas que cotizan, los intercambios y las liquidaciones; una cultura del capital muy desarrollada, aunque únicamente entre la población urbana de alto poder adquisitivo; y un sistema legal con normas de concesión de préstamos muy avanzado. En lo que respecta a su sistema de normas corporativas y financieras, la India estaba mucho mejor dotada que la mayoría de las demás ex-colonias. La ley de 1956 llamada Indian Companies Act, así como otras leyes que gobiernan el funcionamiento de empresas de capital mixto y protegen los derechos de los inversores, se aprobaron tras proclamar su independencia.
Pero la adopción del socialismo después de su independencia hizo surgir un "régimen y cultura basada en las licencias, la protección y la burocracia que alimentó la corrupción y perjudicó el crecimiento del sector empresarial", escriben Allen y sus colegas. Las industrias pesadas y los sectores estratégicos pasaron al control del gobierno, que además estableció límites a las empresas privadas. Tras dos rondas nacionalizadoras cerda del 90% del sector bancario estaba bajo el poder del gobierno. Sin embargo, al mismo tiempo se dieron pasos para promover el empleo y para reverenciar la visión de la autosuficiencia de los pueblos de Mahatma Gandhi. La India limitó varias áreas bajo el llamado "sector de pequeña escala", donde los negocios individuales no podían crecer más allá de determinado tamaño.
Empresas formales no estatales, como corporaciones de capital mixto, estaban restringidas en una zona intermedia entre los sectores de gran y pequeño tamaño, y sujetos a la "Licencia Raj", que hacía necesarios los permisos del gobierno para cada vez un mayor número de decisiones empresariales. "La corrupción, el nepotismo y la ineficiencia se convirtieron en marcas de identidad de los sectores empresariales de la India", según el estudio. "Las exorbitantes tasas fiscales fomentaron las prácticas contables creativas y complicadas estructuras de compensación diseñadas para vencer al sistema".
En 1990 y 1991 la amenaza de impago de la deuda extranjera planeó sobre la economía india a raíz de la crisis en la balanza de pagos. En los 80 se habían empezado a poner en marcha algunas reformas pro-empresa, pero esta crisis de principios de los 90 y las condiciones impuestas por el Fondo Monetario Internacional como parte del paquete de ayuda que ofreció dieron entrada a una era de reformas. Al igual que en muchos otros países del mundo, las reformas consistieron en la desregulación y liberalización del sector exterior, y la privatización parcial de algunas empresas estatales. En muchos sentido, las reformas iniciadas en los 90 han transformado la economía a través de las fuerzas de la globalización y la competencia. Durante las tres décadas posteriores a su independencia la India creció a una tasa media anual del 3,5% y luego creció al 5,6% en los 80. Desde 1990 hasta 2005 la tasa media anual ha sido del 7,9%, ocupando el segundo puesto entre las grandes economías del mundo, únicamente detrás del 11,8% de China.
No obstante, como la corrupción sigue siendo un mal endémico hoy en día, las bolsas de la India no han jugado un papel relevante en la asignación de recursos y oferta de financiación externa a las empresas, dice el estudio. Aunque el tamaño e importancia de los mercados de valores han crecido significativamente en los últimos años, la financiación externa a través de los mercados de valores y de bonos sigue teniendo una posición secundaria en comparación con los bancos y otras fuentes alternativas. Las empresas que cotizan en bolsa poseen una propiedad concentrada y valoraciones bajas; asimismo pagan pocos dividendos en comparación con empresas de países que disfrutan de una mayor protección legal.
Examinando cuidadosamente los socios empresariales
Una parte significativa del estudio consiste en informes exhaustivos de empresas privadas no estatales que no cotizan en bolsa de tamaño mediano y pequeños, las cuales conforman uno de los sectores de mayor éxito de la economía india. Así, explica Allen, durante los últimos 15 años estas empresas han crecido más rápidamente que el resto de la economía a pesar de que su financiación ha sido claramente distinta a la de las empresas estatales o de las que cotizan en bolsa.
Tal y como De señala, estos negocios suponen más del 40% del valor añadido total de las manufacturas indias. "Ni la falta de procesos legales formales ni la falta de acceso a mercados financieros y al crédito parece haberles impedido crecer a semejantes tasas", dice De.
El informe de estos autores incluye 213 empresarios y ejecutivos de empresas localizadas en el sur de la India, alrededor de la ciudad de Hyderabad (76 empresas), y en el norte, en el área Delhi-Gurgaon (136 empresas). Las empresas operan en el sector de manufacturas y tienen edades muy diversas, que van desde el año de edad hasta los 85 años (la media es de 21 años). Las empresas emplean desde 2 a 350 empleados (la media es 10). En cerca del 85% de las empresas encuestadas, el principal propietario es la familia del fundador, mientras que más de la mitad de las empresas son sociedades de responsabilidad ilimitada. Ante la cuestión de cómo iban los fundadores de empresas de responsabilidad ilimitada a proteger sus bienes personales en caso de que el negocio fracasase, de 157 personas 151 respondieron que negociarían con los prestamistas para conseguir una ampliación del plazo. Únicamente 22 respondieron que también tendrían que declararse personalmente en bancarrota.
Los tres canales de financiación más importantes para estas empresas durante sus comienzos y periodos de crecimiento son la familia de los fundadores y los amigos, créditos comerciales y préstamos de instituciones financieras, como bancos estatales y bancos especializados en conceder créditos a pymes. Entre estas instituciones se encuentran el Small Industry Development Bank of India y State Financial Corporations (SFCs). Según explica Allen, un "crédito comercial" a menudo no implica más que una empresa echando una mano a otra concediendo al cliente más tiempo para pagar una factura o firmando un acuerdo especial para ayudar a un cliente cuando está en dificultades. Sin embargo, la disponibilidad de créditos no es algo uniforme entre todas las empresas encuestadas, y el mercado de créditos bancarios depende claramente de las relaciones. Más del 70% de los encuestados afirmaban que sus empresas tendían que cumplir determinados criterios operativos o de rentabilidad para obtener préstamos de determinada cuantía, pero la frecuencia media de "monitorización" de los bancos (esto es, cuando los empleados del banco contactan con los prestamistas para hablar del préstamo) es una vez por trimestre.
Los investigadores también descubrían que los mecanismos de gobernabilidad informales basados en la confianza, la reputación y las relaciones son mucho más importantes que los remedios legales a la hora de resolver disputas y obligar al cumplimiento de los contratos. Por ejemplo, cuando se preguntó a los encuestados sobre las consecuencias de un retraso en los pagos, el impago o el incumplimiento de contratos, las respuestas fueron diversas: pérdida de oportunidades de negocio futuras, siendo la pérdida de reputación y de bienes personales uno de los mayores miedos, mientras el temor a las consecuencias legales ocupaba el lugar menos destacado. Cuando se les preguntó sobre quién sería el mejor mediador en caso de disputa, el 46% afirmaba que "amigos mutuos y socios empresariales" y el 25% especificaba una organización no-gubernamental como por ejemplo una asociación comercial. Tan sólo el 20% escogió ir a los tribunales".
Cuando se les preguntó cómo se garantiza la empresa el cobro, el 53% de los encuestados dijeron que observan a sus asociados empresariales muy de cerca para que problemas de ese tipo no ocurran, mientras el 59% afirmaba que iría a los tribunales pero dejaría siempre abierta la posibilidad de negociación. Ante la pregunta sobre el papel de las autoridades reguladores en temas como obtener la licencia para empezar un negocio, el informe encontró que la corrupción forma parte de los negocios. Los dos métodos más habituales para superar la corrupción son los sobornos y contactar con amigos de los funcionarios del gobierno.
Allen y los demás investigadores analizaron cómo los empresarios e inversores acallan y superan los problemas asociados con la corrupción gubernamental. Según un punto de vista comúnmente aceptado, las malas instituciones, los gobiernos débiles y las élites poderosas deberían retrasar inexorablemente el crecimiento económico a largo plazo de la India. No obstante, el estudio muestra que la corrupción no ha impedido que las empresas indias alcancen altas tasas de crecimiento, en especial para las pymes, donde la protección legal es tal vez más débil y los problemas de corrupción son peores en comparación con empresas de otros sectores.
Tal vez una de las soluciones más efectivas de las pymes ante la corrupción sea el objetivo común de compartir altos beneficios futuros", dice el estudio. "Este objetivo común puede conseguir que los intereses de los inversores y funcionarios coincidan con los de empresarios y gestores para superar numerosos obstáculos. Bajo este objetivo común en un plazo temporal amplio, los acuerdos contractuales implícitos y la reputación pueden actuar como mecanismo de implementación para asegurar que todas las partes implicadas, incluyendo los funcionarios y burócratas, hacen su trabajo para que las empresas tengan éxito".
Otra solución potencialmente efectiva ante la corrupción podría ser la competencia entre burócratas locales de diferentes regiones dentro del propio país. Los empresarios pueden irse de una región a otras para buscar los funcionarios "más beneficiosos" para sus empresas privadas, lo cual de hecho motiva a los funcionarios a ayudar en lugar de obstaculizar, ya que en caso contrario se producirá una salida de negocios privados rentables de la región. "Este remedio normalmente estará disponible en un país grande con múltiples regiones como la India", escriben los autores.
Dentro y fuera de los tribunales
Otro de los resultados del estudio de Wharton es que la mayoría e los empresarios indios resuelven sus disputas fuera de los tribunales, un resultado similar al que se suele obtenerse para otros países emergentes, como China y Vietnam. Pero Allen y sus colegas descubrieron que algunos empresarios indios y sus socios en los negocios también confían en cierta medida en el sistema legal para resolver disputas y hacer cumplir los contratos.
En el futuro es posible que en la India y otros países emergentes los sistemas legales jueguen un papel más importante para el desarrollo de los mercados de capitales y la atracción de más capital extranjero. No obstante, para que esto ocurra es necesario señalar que los costes de mejorar el sistema legal varían significativamente entre países. Con una economía pequeña y homogénea, un país puede ajustar su sistema legal y financiero para fortalecer su economía de un modo mucho menos costoso que un país de gran tamaño como la India.
Allen subraya que el estudio no debería sugerir que la corrupción es aceptable. Sin embargo concluye al menos en lo que respecta al tema del crecimiento económico-, que la corrupción no parece ser un gran impedimento. Es más, los investigadores académicos y responsables del diseño de las políticas económicas en instituciones como el Banco Mundial deberían reconocer que no toda la corrupción es igual, y que los diferentes tipos de corrupción conllevan diferentes niveles de amenazas para un entorno empresarial adecuado y una economía sana.
"Algunos tipos de corrupción no son tan malos y otros son realmente malos; con demasiada frecuencia metemos a los dos tipos en el mismo saco", dice Allen. "Por ejemplo, los funcionarios de baja escala en la India y otros países emergentes no reciben sueldos muy elevados, tienen muy poco poder y consideran necesario sobornar a los dueños de empresas que necesitan licencias y permisos. Desde mi punto de vista, siempre y cuando no sean sobornos muy altos, no es necesariamente algo malo. En estos países los sobornos a menudo simplemente son una alternativa a pagar impuestos. Pero si en un país son los ministros los que aceptan sobornos, eso si puede ser algo realmente malo".
¿Qué sería necesario para mejorar el sistema judicial de la India, donde puede llevar años e incluso a veces más de una década-, que un tribunal resuelva un caso en el que estén implicadas varias empresas? "El retraso acumulado en los tribunales es histórico, así que el sistema judicial necesita aumentar considerablemente su tamaño", dice De. "El sistema está colapsado y eso genera a su vez corrupción".
Es imposible saber cuando el sistema legal experimentará mejoras significativas, pero aún queda esperanza, añade De. "En primer lugar, la conciencia pública sobre el problema está ahora aumentando. En segundo lugar, la Ley del Derecho a la Información (Rigth to Information Act), una ley anti-corrupción y pro-transparencia aprobada en 2005 que concede a los ciudadanos indios el derecho a acceder a los historiales del gobierno) se está utilizando con mayor frecuencia. Así pues, es más probable que los casos de corrupción se descubran ahora que en el pasado".
Fuente: Universia Knowledge Wharton
