Estrategia
- Para vender más, déjales tocar
- La información de la empresa, para toda la empresa
- El chollo de vender por Internet
- El talón de Aquiles de la empresa familiar
- La importancia de tener un plan B
- Las tarjetas promocionales pueden ayudarte a aumentar tus ventas
- Evita el naufragio de tu empresa
- Los contactos de mis clientes son mis "amigos"
- La Administración contrata a tu empresa a través de Internet
- El precio es el mejor aliado para obtener beneficios
Las tarjetas promocionales pueden ayudarte a aumentar tus ventas
En estos momentos de crisis económica es necesario agudizar el ingenio para mantener o incrementar las ventas. Uno de los procedimientos más rentables es proporcionar a nuestros clientes una tarjeta que, mediante la acumulación de puntos, permita conseguir determinados premios o ventajas.
Este sistema de fidelización, muy generalizado entre los supermercados, tiendas de moda, mayoristas de distribución, aerolíneas o compañías de telefonía, puede aportarnos cuantiosas ventajas en nuestro negocio.
Con un simple gesto, cada vez que nuestros clientes hacen uso de nuestros servicios o compran algo en nuestro negocio se incorpora, de manera automática, una determinada cantidad de puntos que les permitirá obtener una serie de bienes o servicios que todavía no están claramente identificados.
Una opción que no tributa por IVA
El sistema de puntos mediante el que el titular de la tarjeta puede adquirir gratuitamente ciertos servicios por el solo uso de dicha tarjeta se considera, a efectos del Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA), un método de promoción y que atiende a las necesidades de la empresa.
En estos casos, en el terreno de los impuestos, se debe entender que lo que se está entregando al consumidor es un medio de pago de los bienes y servicios concretos a que tiene acceso y, por tanto, está exento de tributación.
Así lo han acordado numerosas sentencias judiciales, como la del Tribunal Comunitario, que excluye del ámbito de aplicación del artículo 10 de la Sexta Directiva los pagos anticipados de una cantidad a tanto alzado que se abone por unos bienes señalados de forma general en una lista que pueda modificarse, en cualquier momento, de mutuo acuerdo entre el comprador y el vendedor.
La clave es que el bien obtenido por el consumidor no esté identificado. El usuario podrá elegir, en su caso, algunos artículos o servicios y, si la empresa decide resolverlo de manera unilateral, el cliente podrá recuperar el pago anticipado o verse compensado de alguna manera.
A la luz de estos datos, ¿por qué no ofrecer a nuestros clientes o usuarios la posibilidad de beneficiarse de algún valor añadido mediante un sistema de fidelización por puntos?
Fuente: Negocios.com
