Estrategia
- ¿Dónde encontrar ayudas o subvenciones para nuestras empresas?
- Ventajas y desventajas de un sistema de autoservicio
- ¿Cuál es la mejor ciudad europea para realizar negocios?
- La reputación online, un conocimiento necesario
- Conocer al consumidor como herramienta para aumentar las ventas
- Cómo evitar la depresión postvacacional y no morir en el intento
- El low cost llega a los viajes de empresa
- Conviértete en un vendedor de éxito
- Gestiona tu tiempo de forma eficiente
- Kit de supervivencia para PYMES
Calidad vs. Cantidad
Aunque en los entornos laborales suele confundirse productividad con trabajar de sol a sol, realizar más tareas de las habituales o completar en un tiempo récord ciertos proyectos, no siempre son compatibles. Porque hacer más no siempre es hacerlo mejor. En este sentido, no está de más recordar que "menos es más" y que, aunque pueda parecer contradictorio, trabajar menos puede se más beneficioso que trabajar más. ¿Quieres saber cómo?
En ocasiones dedicarle más horas a un proyecto no siempre nos hace más productivos y realizar varias tareas de manera simultánea, en la mayoría de los casos, nos vuelve ineficaces. Pero cuando hablamos de trabajar menos no nos referimos en ningún caso a esforzarnos menos, estudiar menos o concentrarnos menos, sino a centrar nuestras energías sobre lo que es relevante en cada momento.
Por ejemplo, en vez de escribir ocho informes a lo largo del día dándole vueltas una y otra vez a lo mismo nos limitamos a redactar tan sólo dos, pero mucho más completos y detallados.
Es momento de pararse a reflexionar si lo que nos interesa es apostar por un enfoque cuantitativo de nuestra estrategia empresarial, basado en la simple cantidad, o si lo que deseamos es calidad. ¿Qué beneficios nos puede aportar echar el freno a nuestra trepidante jornada laboral?
- Menos estrés: podremos invertir nuestro tiempo en aquello que sabemos hacer mejor y, como consecuencia, tendremos más tiempo para nosotros mismos.
- Mayor capacidad de concentración: cuando saltamos de una tarea a otra perdemos fácilmente la concentración, mientras que si sólo nos enfrentamos a una única tarea podemos sortear más fácilmente las distracciones.
- Mayor reconocimiento de nuestro trabajo: cuando trabajamos demasiado el fruto de nuestro esfuerzo se diluye en una serie de tareas aisladas, pero cuando invertimos todo nuestro esfuerzo en un único objetivo el resultado final suele tener mayor calidad y, por ende, más valorado.
- Mayor autosatisfacción personal: todo el mundo necesita sentirse orgulloso de su trabajo, por mínimo que sea. Al abordar varios frentes al mismo tiempo la calidad de nuestro trabajo se ve comprometida y puede que no nos sintamos nada satisfechos con el resultado.
- Más tiempo: la apuesta por la calidad implica que disponemos de más tiempo para pasar con nuestra familia y amigos, para crear proyectos personales al margen de nuestro trabajo
¿Cómo trabajar menos pero mejor?
Aunque cada negocio y puesto de trabajo es diferente, sí que es posible poner en práctica diez hábitos muy saludables para trabajar menos trabajando mejor:
1. Evita asistir a citas y reuniones que no son realmente imprescindibles para tu trabajo. Este tipo de hábito es uno de los mayores ladrones de tiempo con los que todo empresario tiene que verse las caras.
2. Aprende a decir NO: aunque pueda resultar un poco chocante, en algunas ocasiones una retirada a tiempo es una victoria. Si te hacen un encargo o te encomiendan una tarea con un calendario imposible de cumplir o inviable a corto plazo por falta de medios, no dudes en decir NO.
3. Gestiona bien tu tiempo: evitar distracciones como llamadas de teléfono o excesivos correos electrónicos son indispensables para optimizar los resultados de nuestro trabajo.
4. Evita la multitarea. Recuerda: las cosas salen mejor cuando se hacen de una en una.
5. Trabaja con versiones previas y borradores. La primera versión de cualquier proyecto nunca debería de ser la definitiva.
6. Antes de entregarlo, vuelve a editar ese documento o trabajo definitivo. Una revisión previa puede evitar sorpresas indeseables.
7. Siéntete orgulloso de lo que haces: el resultado final de tu trabajo y esfuerzo será mucho mejor cuanto mayor sea tu grado de satisfacción.
8. Ponte un límite: marcarte un número máximo de acciones/ tareas que puedes desarrollar a lo largo del día te ayudará a aprovechar mejor tu tiempo.
9. Concéntrate en las tareas más complicadas durante las primeras horas de tu jornada: a lo largo del día tu atención decaerá e influirá en la calidad de lo que hagas.
10. No te lleves trabajo a casa.
Fuente: MuyPymes
