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¿Conviene montar una empresa familiar?
Es de sobra conocido que no siempre es bueno mezclar negocios y placer, del mismo modo que no es conveniente mezclar trabajo y familia. Pero si hay algo que desmonta esa teoría es lo que todos conocemos como la empresa familiar. ¿Quién no conoce a alguien que trabaja en el negocio de su padre? ¿O un negocio que ha pasado de generación en generación?
La empresa familiar es muy común entre PYMES y autónomos y, sin embargo, no siempre sabemos todo lo que implica poner en marcha un negocio de este tipo. Como todo, tiene sus ventajas y sus inconvenientes, y es por eso que vamos a adentrarnos un poco más en ese temido, aunque también rentable, espacio donde trabajo y familia se unen.
La empresa familiar se ubica en un ámbito empresarial que necesita contar con apoyo tanto en financiación como en el marco jurídico y legal. De hecho, éstas tienden a agruparse y a formar parte de asociaciones cuyo objetivo es representar a un colectivo cada vez mayor (la crisis y las crecientes cifras del paro hacen que aumente el número de empresas familiares y el número de empleados por cada empresa).
En España hay muchas asociaciones que velan por los derechos y los intereses de las empresas familiares. Una de ellas es el Instituto de la Empresa Familiar, que opera en toda España, si bien la mayoría de estas agrupaciones son de carácter autonómico. Ejemplos de esto son la Asociación de la Empresa Familiar de Alicante (AEFA), la Asociación Madrileña de la Empresa Familiar, la Asociación Andaluza de la Empresa Familiar (AAEF) o la Asociación de la Empresa Familiar de Castilla-La Mancha, entre muchas otras.
Asimismo, la empresa familiar cuenta con ayudas y subvenciones destinadas a paliar el principal problema en este sector: la falta de recursos o de financiación. Es por eso que iniciativas como la del Gobierno de Castilla-La Mancha, que otorga subvenciones de hasta 8.000 euros por empresa familiar durante el 2010, se llevan a cabo cada vez con más frecuencia.
La cuestión, por tanto, es si merece o no la pena adentrarnos en un proyecto familiar que a todas luces, sobre todo en la coyuntura económica que vivimos, tiene tantas posibilidades de tener éxito como de fracasar.
Ventajas de la empresa familiar
Las empresas familiares presentan un gran número de ventajas en el manejo y desarrollo del negocio y en las relaciones que se establecen entre empleados a nivel horizontal y a nivel vertical entre jefes y subordinados. He aquí algunas de las principales ventajas:
Independencia y flexibilidad: los límites, objetivos y la cantidad de trabajo no son impuestos por una gran cadena multinacional ni por el mercado bursátil. Por el contrario, es el dueño del negocio -y muy posiblemente el cabeza de familia- el que se encarga de decidir cómo y en qué medida actuará su negocio en el sector. Asimismo, la empresa familiar es mucho más flexible a la hora de adaptarse a los cambios y en la toma de decisiones.
Menor riesgo de absorción: uno de los principales problemas de las empresas es la posibilidad de ser absorbidas por otras organizaciones más grandes o más prósperas. En un negocio familiar no suele tener cabida, lo que garantiza, dependiendo también de otros factores, una larga continuidad en el tiempo.
Gran conocimiento del negocio: muchas de las personas que entran a trabajar en este tipo de empresas lo hacen a edades muy tempranas, siendo prácticamente adolescentes, o se han criado conociendo los entresijos del negocio familiar, por lo que el conocimiento y la experiencia de los trabajadores es mucho mayor que en otro tipo de empresas donde sólo después de un largo proceso académico el trabajador entra en contacto con la práctica real del negocio.
Afecto, comprensión y facilidad en las relaciones: una empresa familiar presenta, por lo general, más facilidad a la hora de establecer relaciones entre el equipo humano que la conforma. Estas relaciones van más allá de lo estrictamente profesional y, aunque a veces puede ser un arma de doble filo si esas relaciones previas no son suficientemente buenas, lo cierto es que el trabajo se erige sobre una estructura sólida de vínculos basados en el afecto y la tolerancia.
Por otro lado, el hecho de conocer a los miembros de tu equipo desde siempre hace que sea mucho más fácil conocer cómo piensan y se comportan, lo que se traduce en un trabajo en equipo coordinado y fluido.
Sólidos principios: Es muy posible que una empresa familiar se rija por principios como el compromiso, el orgullo y la satisfacción personal del trabajo bien hecho. Este código ético se asienta, principalmente, en la lealtad familiar, pero se ve diariamente fortalecida por las ventajosas condiciones laborales que presenta el negocio familiar: flexibilidad de horarios, reconocimiento del trabajo, posibilidades de promoción, estabilidad económica y laboral...
Desventajas de la empresa familiar
En cambio, no es oro todo lo que reluce, y adentrarse en un proyecto familiar presenta también un lado negativo. Estas son las principales desventajas:
Informalidad en el organigrama: el hecho de que todos los trabajadores de la empresa sean familia hace que se diluya la figura autoritaria y la jerarquía empresarial.
Supremacía de los lazos afectivos sobre la capacitación: la mayoría de las empresas pasan de generación en generación, respondiendo únicamente a los lazos afectivos que se establecen dentro de la familia. Sin embargo, la persona que ostenta el nuevo cargo no siempre está bien preparada. En la mayoría de las ocasiones no se ganan los puestos por ser el más capacitado, sino por ser familia.
Límites difuminados: la flexibilidad de la que hablábamos antes puede presentar un lado negativo: el trabajador, ante la seguridad que le proporciona su puesto, no siempre se esfuerza al máximo ni cumple con rigor todas sus obligaciones. Los límites, necesarios, no siempre tienen efectividad en las empresas familiares.
Conflictos entre trabajadores familiares y no familiares: estos conflictos derivan de los posibles favoritismos que se pueden dar en las relaciones con los empleados familiares y en sus salarios, a diferencia del resto de trabajadores que no tienen vínculos familiares con la empresa.
En cualquier caso, tanto las ventajas como las desventajas presentadas no son aplicables genéricamente a todas las empresas familiares. Cada una presenta unas características y una técnica de trabajo y administración diferentes, si bien no está de más saber cuáles son los principales puntos fuertes y débiles de este tipo de negocio. Sobre todo si tienes pensado formar uno...
Fuente: Degerencia.com, ElCapitalHumano.com, Instituto de la Empresa Familiar
