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Echar el cierre por vacaciones... pero con precaución
Ha llegado el verano. Y verano, para muchos, es sinónimo de vacaciones: vacaciones escolares, vacaciones en el trabajo y, también, vacaciones en los negocios. Y es que los autónomos, el pequeño comercio y los pequeños y medianos empresarios también tienen derecho a tomarse sus vacaciones en la época estival.
Estamos en un momento en el que las dificultades económicas y laborales de la coyuntura social que nos toca vivir hacen difícil incluso pensar en descansar o cerrar durante un periodo determinado de tiempo nuestro negocio. De hecho, muchos se echarán las manos a la cabeza no sólo de pensar en cerrar su propia empresa durante las vacaciones, sino al comprobar que muchos clientes se van de vacaciones y la actividad (y por tanto los beneficios) de sus negocios se resentirán durante los meses de julio y agosto.
Pero para los que sí se pueden permitir el lujo de irse una temporada de vacaciones y, por tanto, deban dejar sus empresas cerradas temporalmente, es necesario hacer una serie de recomendaciones relativas a la seguridad de su negocio durante su ausencia.
Y si eres de los que piensan que no te va a pasar a ti, sólo te doy un dato: según MuyPymes, el número de avisos de alarmas recibidos por Securitas Direct se incrementó un 9 por ciento durante los meses de julio y agosto de 2009. Algo lógico si tenemos en cuenta que la principal cualidad de ladrón es el sigilo: ¿Qué mejor que robar cuando se sabe con seguridad que el edificio está vacío?
Por cierto que las recomendaciones que hacemos aquí no son sólo para las pequeñas y medianas empresas o para los negocios en general: también se hacen extensibles a cualquier hogar.
¿Qué precauciones deberíamos tomar?
Extremar las precauciones en estas fechas es vital. Al menos si no queremos encontrarnos con una sorpresita de mal gusto a la vuelta de nuestras vacaciones. Probablemente no puedas impedir que roben, pero es más seguro que puedas evitarlo o, por lo menos, que las pérdidas sean menores si sigues los siguientes consejos:
No dejar objetos de valor. En la medida de lo posible debemos evitar dejar dentro de nuestro negocio o empresa objetos de valor tales como dinero, ordenadores, etc. Es cierto que algunos de los aparatos y máquinas con las que trabajamos no pueden sacarse del local así como así, pero todo lo que se pueda poner a buen recaudo, mejor.
Que alguien de confianza vigile de vez en cuando. No estaría mal que alguien de nuestra confianza se diera una vuelta por la zona de vez en cuando, simplemente para comprobar que todo va bien. De esta forma, sabremos si ha habido otros robos por la zona o hay algún tipo de problema.
Instalar un sistema de alarma. Esta medida no debería ser única y exclusiva de la época estival. Cualquier empresa o negocio debería contar con uno de estos sistemas a fin de preservar la seguridad del local en caso de que un ladrón intentase entrar. A través de un sofisticado sistema, la centralita de la compañía contratada sabrá al momento si alguien está intentando entrar forzosamente al local, por lo que ese aviso se deriva automáticamente a la policía, que envía una patrulla de reconocimiento.
Instalar un sistema de luces remoto. Parece una medida un tanto insuficiente, pero no lo es. Esta práctica es más común en hogares que en negocios, ya que las luces suelen utilizarse por la noche, cuando hay oscuridad, momentos en los que por lo general no hay actividad comercial. No obstante, siempre se puede instalar un sistema de luz remoto a fin de simular que la actividad continúa en el interior del lugar.
Mantener la discreción sobre nuestras vacaciones. He aquí una de las advertencias más importante pese a lo inocente del tema a tratar. Irse de vacaciones supone, en general, un sentimiento de alegría que nos impulsa a compartirlo con todos. Pero esto no siempre es bueno, ya que es mejor preservar la privacidad de nuestro viaje y evitar que oídos indeseados escuchen nuestra intención de pasar fuera un tiempo.
Esto no quiere decir que se mantenga en absoluto silencio. Por el contrario, debemos comunicárselo a nuestros clientes y proveedores. Pero evitar gritar a los cuatro vientos que nos vamos de vacaciones nos podría evitar algún que otro problemilla.
Así que ya lo sabes: si te vas de vacaciones, que seguramente te las tienes más que merecidas, no olvides extremar la precaución. ¿Nunca has oído eso de "más vale un por si acaso que un vaya por Dios"?
Fuente: MuyPymes.com
