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¿Has descubierto ya a tu ángel guardián?
A veces, lo mejor que nos puede pasar es que un ángel protector se cruce en nuestro camino. Y es que, detrás de un Business Angel, se esconde un inversor particular dispuesto a invertir dinero y tiempo en nuestro proyecto.
Normalmente, se trata de personas físicas con un amplio conocimiento de determinados sectores del mercado y con capacidad de inversión, con un buen olfato para saber dónde depositar su dinero.
Inversores privados que impulsan el desarrollo de proyectos empresariales de reducidas dimensiones o de pequeñas empresas con un alto potencial de crecimiento en sus primeras etapas de vida.
Pero, ¿en qué se diferencia un Business Angel de un inversor tradicional o de las empresas de capital riesgo? Mientras los segundos simplemente se limitan a aportar dinero, estos ángeles salvadores se implican en la gestión del proyecto o empresa en la que deciden invertir.
En este sentido, al igual que las entidades de capital de riesgo, apuestan por un proyecto empresarial, sin implicarse en el día a día, pero aportan un valor añadido: invierten su propio dinero y en los primeros pasos del negocio (cuando los ingresos son primordiales para la supervivencia), ya sea movidos por la satisfacción personal, algún vínculo familiar
Además, estos atípicos padrinos invierten sólo en zonas próximas a su lugar de residencia, con importes muy inferiores a la media que dedican las entidades de capital riesgo en cada operación.
Debido a su menor coste económico y a sus estrechos vínculos con la empresa, la desinversión suele ser más lenta que en el caso de los inversores de capital riesgo. Y aunque la rentabilidad es generalmente inferior a la obtenida por otros inversores, también es mayor el grado de satisfacción respecto a los resultados.
Alas que no vuelan solas
En muchas ocasiones, estos inversores particulares no vuelan en solitario, sino que se organizan con otras personas en su misma situación. Las redes de Business Angels son organizaciones que tienen por objeto acercar pequeñas y medianas empresas (nuevas o en fase de expansión), con inversores informales y privados.
De esta forma, cumplen dos funciones principales: reunir a los Business Angels interesados en invertir y aumentar la eficacia de su proceso de contacto con proyectos de inversión realmente interesantes.
Estas redes financian operaciones de entre 25.000 y 250.000 euros (alrededor del 25 por ciento de su capital a disposición), en sociedades con perspectivas de crecimiento rápido que permitan una desinversión a medio plazo, entre tres y cinco años.
En cuanto a su funcionamiento práctico, normalmente incorporan a su red tanto empresas de nueva creación como empresas que quieren poner en marcha un proceso de crecimiento de su negocio.
La captación de proyectos empresariales se hace por diferentes vías: universidades, escuelas de negocios, viveros de empresas, parques tecnológicos, consultoras... Todo un conjunto de instituciones especializadas en emprendedores.
Cada proyecto es analizado, validado e incorporado a la red, descartando aquellos que no son susceptibles de recibir financiación. Por otro lado, se identifican potenciales Business Angels que tengan capacidad y, sobre todo, la expectativa de invertir en proyectos empresariales con un elevado grado de riesgo.
El talento como mejor fórmula de inversión
Una vez se han identificado estos potenciales inversores (en agrupaciones patronales, cámaras de comercio, consultorías y otros círculos económicos), también se sigue un proceso de identificación de las expectativas de inversión de cada uno de ellos.
En nuestro país, la red española de Business Angels (miembro de la European Business Angels Network) aglutina a algunas redes españolas de este tipo.
Como caso más representativo nos encontramos con la University Business Angels Network (UNIBAN), un proyecto liderado por la Universidade de Santiago de Compostela y pionero en el mundo universitario.
Las alas de estos peculiares ángeles, que no sólo aportan su dinero sino su experiencia empresarial y su amplia agenda de contactos, puede ser la mejor baza para hacer realidad los sueños de emprendedores con mucho talento.
Fuente: MuyPymes
